
No hubo plegaria alguna levantada por los hinchas de Rosario Central que retuviese al guardameta argentino Ramón Quiroga. Primero, mudó de club al Sporting Cristal en 1973 y, cuatro años más tarde, se nacionalizó peruano, tras el ofrecimiento de jugar por la selección.
Pero como la justicia divina a veces llega tarde, tampoco sirvieron las súplicas de los peruanos para detener el vendaval de goles que Argentina le asestó a Perú en el mundial del 78'. El controversial partido acabó 6 a 0 y con Quiroga como el principal sospechoso de facilitar el soborno.
En 1985 pasaría a la U, con la que salió campeón, participó en la Copa Libertadores y en la que, ya retirado, darìa sus primeros pasos como entrenador. Esto le abrió las puertas para dirigir, más adelante, a los primeros equipos del Cienciano, León de Huánuco, Deportivo Municipal y Alianza Atlético de Sullana.
No obstante, jamás pudo librarse de la polémica generada por el abultado resultado en contra. Inclusive, las dudas se avivaron cuando le confesó a un periodista que todavía se sentía más argentino que peruano.
Al parecer sus ruegos sí fueron atendidos, y es que ahora trabaja de comentarista en un canal de cable, lo que le permite refugiarse, por el momento, de esas preguntas fastidiosas, mas nunca inoportunas.
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